El racismo en la República Dominicana I

Publié le par Vision Global

 

Nuestra historia como país tiene que enfrentarse de una vez por todas a uno de los temas más complejos y controvertidos de nuestra identidad: el racismo. Se trata de un tema poco estudiado, pero muy presente en nuestra heterogénea sociedad, cuya base es una identidad mal definida. Intentaré, desde la mayor objetividad, analizar el tema desde una revisión crítica de nuestra sociedad y de nuestra cultura, teniendo en cuenta que, en general, el dominicano tiene un conocimiento sesgado y distorsionado de su propia historia, lo que afecta a su percepción identitaria. Cuando hayan leído este artículo completo, opinen sobre el tema, pero con argumento y respeto.   

 

Cuando comienzas a recopilar información sobre el tema del racismo y su relación con la identidad dominicana, salta a la vista un problema que se les escapa a muchos intelectuales extranjeros a la hora de analizar la dominicanidad. El problema es que las palabras claves que hacen referencia a la identidad dominicana mutan con el tiempo, algo básico para entender este asunto. Para ser consciente de este inconveniente se necesita un gran dominio del idioma, algo que muchos extranjeros no tienen del castellano. Se trata de un hecho fundamental, ya que si pasamos por alto el significado vulgar de las palabras, confundiremos cuestiones importantes, sin las cuales no tendríamos una vision holística y objetiva, y continuaríamos repitiendo las mismas historias que conocemos. Este hecho se volvió a poner en evidencia con el documental "Pelo bueno, pelo, malo" del periodista español Miguel Parra.

 

En mi opinión, estas son algunas de las palabras claves sobre el tema:

 

Identidad: Hecho de ser una persona o cosa la misma que se supone o se busca.

 

Haití: Es el nombre con el que definían los indígenas a toda la isla a la llegada de los españoles. Significa tierra de montañas. Hoy, la gran mayoría de los dominicanos creen que el término solo hace referencia a la República de Haití.  

 

Colonialismo: Es una etapa histórica caracterizada por el control de las poténcias occidentales que se plasmó en un dominio político, social, económico y cultural de un territorio o de sus gentes durante un tiempo prolongado. Los imperios coloniales británico, francés, español y portugués son los más resceintes y sus efectos llegan hasta la actualidad.  

 

Criollos: Son los descendientes de los colonizadores, principalmente españoles en RD. Se trata de un colectivo minoritario (+_8%) que posee un fenotipo caucásico o europeo, pero que desde el principio han tenido mucho poder económico, político y cultural. Es este grupo étnico el que dicta los principios de la identidad dominicana basada en lo hispano y en el catolicismo. Hoy, criollo hace referencia a nacional, autóctono o del país, como nuestra gastronomía. 

 

Étnia: Según la etnografía, es la agrupación natural de hombres que presentan ciertas afinidades somáticas lingüísticas o cultutrales, que habitan, generalmente, un espacio geográfico determinado. En el lenguaje vulgar define grupos cuyas características físicas son similares.

 

Etnocentrismo: Es la tendencia a aplicar los propios valores culturales para juzgar el comportamiento y las creencias de personas criadas en otras culturas. Se tiende a ver el comportamiento diferente al europeo como no civilizado. Nuestro problema a la hora de analizar la cultura es que no existe un equilibrio entre etnocentrismo y relativismo cultural.

 

Fenotipo: Son los rasgos evidentes de un organismo. Anatomía y fisiología. En RD los cinco rasgos físicos utilizados para describir la étnia son: el color de la piel, la forma del cabello, el color de los ojos, la forma de la nariz y la forma de la boca.

 

Indigenísmo: Movimiento cultural y literario que surge en el siglo XIX, tras la Guerra de la Restauración, como instrumento ideológico para reducir la herencia étnica y cultural africana y potenciar la índigena. Se inició con la publicación del drama "Iguaniona" en 1867 de Angulo Guridi y continuó con "Enriquillo" en 1879 de Manuel de Jesús Galván, que fue lectura obligatoria en nuestras escuelas. Es en este momento en donde aparecen las definiciones: indio claro, indio oscuro e indio lavado.     

 

Inmigrante: Persona que emigra de su país por motivos económicos. En el lenguaje popular se trata de personas pobres, y en general de piel oscura, que emigran por motivos económicos de los países pobres a los países ricos. Un español o un francés no es percibido en RD como un inmigrante, aunque viva diez años en el país.   

 

Hispanidad: Carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura hispánica.

 

Mulato: Hijos de la unión entre personas blancas y negras, pero también los hijos de mulatos. 

 

Nación: Antes era sinónimo de grupo étnico o de tribu, ahora hace referencia a un pueblo que comparte una cultura, una lengua, una religión, una história, un territorio, un parentesco o unos antepasados comunes. En la actualidad, nación ha pasado a significar Estado, una organización política independiente y con una organización centralizada o un gobierno. A causa de la inmigración, la conquista y el colonialismo, la mayoría de los Estados-nación no son étnicamente homogéneos, por lo que el término resulta inapropiado.    

 

Quisqueya: Se cree que es el nombre indígena de la isla de La Española. Palabra que designa a la actual República Dominicana. Todo apunta a que esta palabra no es Taína como afirma Cesar Nicolás Penson, y que sea una creación criolla surgida durante los movimientos independentistas con la intención de remarcar la separación de las dos partes de la isla. Es muy posible que el término sea un error de Pedro Martir de Anglería, ya que los taínos no tenían un nombre para toda la isla, es decir, que Haití, Quisqueya y Bohío solo hagan referencia a montañas, tierra y casa. A la llegada de los españoles, la isla estaba dividida en cinco cacicazgos, Marién, Maguá, Maguana, Jaragua y Higüey, y todos tenían una administración diferente. Es casi seguro que los indígenas no tenían un nombre común para toda la isla, ya que sus conocimientos geográficos eran limitados.    

 

Racismo: Es una creencia social que propugna que algunos grupos étnicos son inferiores a otros, biológica y culturalmente. El racismo conlleva una gradación de color que va del blanco al negro. Cuando esto no existe hablamos de xenofobia, de conflictos étnicos o de resentimientos, nunca de racismo. El racismo de las pieles oscuras a la claras no existe, porque no se corresponde con el contexto socioeconómico actual, ni con la historia resciente.

 

Raza: Es un grupo étnico al que se le supone una base biológica, es decir, sangre o material genético. A pesar de que solo existe una raza, la humana, el ciudadano común tiende a pensar que existen tres razas: blanca (caucásica), negra (negroides) y amarilla (mongoloides). La raza no es un concepto biológico valido, solo tiene sentido en términos sociales, culturales y políticos.  

 

El racismo, como lo entendemos hoy en dia en el mundo y en la República Dominicana es un tema que comenzó con el descubrimiento de América en 1492, es decir, con la colonización europea. El racismo moderno es el resultado de una doble combinación histórica: desarrollo económico y tecnológico asociado a las pieles claras. Se trata de una particularidad que hace bastante difícil su solución a corto plazo, puesto que nos induce a pensar que el color de la piel es razón suficiente para discriminar a los demás. Este tipo de racismo no existía en otras civilizaciones.


Los romanos, por ejemplo, tenían esclavos nórdicos y eslavos que eran más claros de piel que ellos. Se trataba por tanto de un estatus social que desaparecía cuando los esclavos obtenían su libertad o la ciudadanía. Algo similar ocurrió con los egipcios o con los chinos, quienes también tenían esclavos más claros que ellos. Para los romanos, los pueblos germanos eran bárbaros, un hecho exclusivamente cultural. La colonización europea ha fusionado el estatus adscrito con el adquirido, induciendo al resto de grupos étnicos de que se trata de algo natural, no cultural. Esta correlación entre pieles claras y desarrollo tecnológico y económico, ha desplazado las valoraciones personales del plano cultural al étnico. Estas supuestas diferencias han sido utilizadas para justificar el imperialismo, el colonialismo, la esclavitud o el genocidio, dando lugar al Darwinismo Social.

 

Creer que las habilidades o inteligencia de los individuos está relacionada con la "raza" es una tontería. Como nos dice la Antropología, la "igualdad bio-psicológica de todas las poblaciones humanas, independientemente de su apariencia física y de la composición genética son equivalentes. Esto quiere decir que todos los humanos tenemos capacidades equivalentes para la cultura, ya que nuestras diferencias son principalmente superficiales o de adaptación al medio como insinuó Charles Darwin.

 

Los colonizadores que llegaron a La Española, exterminaron, prácticamente, a todos los indígenas (mayoría tainos) hacia el siglo XVI, por lo que fue necesaria la introducción de mano de obra esclava africana en el país porque eran más fuertes físicamente y más resistentes a las enfermedades. Desde 1503 se tiene constancia de la presencia de esclavos negros (ladinos y bozales) en la parte oriental de La Española. Según las Crónicas de Indias y los escritos de Fray Bartolomé de Las Casas, hacia 1505, Nicolás de Ovando le pide al rey Fernando que autorize la importación de esclavos para trabajar la caña de azúcar.

 

Se sabe que en 1542 se promulgaron las "Leyes Nuevas" para proteger a los indígenas, pero su efecto fue el contrario, ya que permitió legitimar la explotación. De los 500.000 indígenas que habían, aproximadamente, en toda la isla a la llegada de Colón, su número se redujo a solo unos 60.000 según el censo de 1507. Hacia 1560, ya casi no quedaban indígenas en la parte oriental de La Española. Esto quiere decir que los mestizos, personas nacidas de la relación entre europeos e indígenas, muy numerosos en otros países del subcontinente, no fue importante en el nuestro, puesto que no hubo tiempo para ello. Es un hecho contrastado que la mayoría murieron de enfermedades y explotados por los españoles, sin embargo existen una serie de personajes que intentan engañar a la población con la estupidez de que los dominicanos actuales descendemos de los Taínos, llamada "Teoria Trirracial".

 

Entre la gran mayoría de los dominicanos modernos y los extinguidos indígenas solo existe una relación cultural, no étnica. A pesar de eso, numerosos estudiosos, y disque historiadores y antropólogos, continúan fusionando cultura y étnia, cuando se trata de dos temas diferentes, como bien debería saber la antropóloga Lynne Guitar. Estas teorías responden al rechazo que sentimos hacia todo lo que suene o parezca negro en nuestro imaginario colectivo e intentamos autoconvencernos de su veracidad a causa del complejo de inferioridad que tienen muchas personas "mestizas".

 

El resultado es que la sociedad dominicana asocia lo bueno y bello a lo hispano y lo malo y feo a lo negro/haitiano. El calificativo bueno o malo asociado al "pelo" evidencia que existe un problema racial detrás del que muchos dominicanos no son conscientes. En la misma tónica se situa el mito de la belleza de las mujeres del Cibao, ya que se suele confundir el color de la piel y la belleza. Este es el motivo por el que los concursos de belleza o la publicidad en los medios de comunicación no son cuestionados por la mayoría de la población, cuando no se responden con la realidad social. En Telemundo y Univisión, por sorprendente que pueda parecer, existen más presentadores rubios y de ojos azules que en la NBC o en la CBS. Cualquier extranjero se da cuenta de este desajuste entre la sociedad y los medios, cuando la mayoría de los sudamericanos lo admite como normal.

 

Con todo respeto, intelectuales como Carlos Esteban Deive o David Howard, difícilmente pueden entender esta problemática. Para muchos dominicanos tener un abuelo español es un orgullo, mientras que si es africano se convierte en una vergüenza, cuando la mayoría de los dominicanos tienen más herencia africana que europea.

 

Culturalmente hablando, somos un país hispanoamericano, pero el único en el mundo con mayoría mulata. Este hecho es el que define, realmente nuestra particular identidad.

 

Inconscientemente queremos creer que existe herencia étnica taína en nuestra identidad porque al mismo tiempo reducimos la proporción africana de la identidad dominicana, pero también porque identificamos los rasgos indígenas con valoraciones positivas de nuestra identidad, como el pelo (liso/bueno) y el color de la piel.

 

Los dominicanos, en general, nos consideramos descendientes de los españoles (blancos) y rechazamos los nexos con Haití, cuya composición étnica identificamos como negra o africana. La mayoría de los dominicanos se consideran superiores a los haitianos porque nuestra cultura nos lo enseña. A esto hay que añadirle el estigma de la esclavitud, algo no asociado en el imaginario colectivo a los indígenes, pero si los afroamericanos. 

 

No es una casualidad que en nuestros libros de historia aparezca una visión paternalista y romántica de los indígenas que son representados trabajando la tierra, haciendo cazabe o en tareas domésticas cotidianas. Pocas veces se representa a los indígenas realizando trabajos forzados. Hay que recordar, que al principio de la colonización, los españoles no veían a los indígenas como a personas, sino como a salvajes a los que había de civilizar, lo que desenvocó en el sistema de encomiendas.     

       

Es a partir del siglo XVII, cuando comienza, el proceso de mulatización de la población dominicana y la creación de nuestra cultura e indentidad. A pesar de que los indígenas habían sido exterminados, el legado de la cultura taína se transformó en herencia étnica durante los movimientos independentistas. 

 

Cuando se inician los últimos movimientos abolicionistas relacionados con la Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789, la esclavitud había sido abolida en muchos países, pero no como una decisión interna, sino como algo impuesto desde la metrópoli. Este hecho marcaría socialmente a los antiguos esclavos y a sus descendientes durante los movimientos independentistas al ser vistos por las élites "criollas" como ciudadanos de segunda en el futuro. En RD la primera abolición de la esclavitud se produjo en 1801 cuando Toussaint Louverture ocupó la parte oriental de la isla tras el Tratado de Basilea de 1795, y la segunda en 1822 cuando nuestro territorio "se integró" en la República de Haití. Si bien los esclavos fueron liberados, estos no recibieron ningún tipo de compensación, por lo que mulatos y negros, partían con una importante desventaja económica, y estigmatizados por el color de su piel. De esta manera, en toda América Latina los indígenas y los afroamericanos continuaban formando parte de la última escala en la pirámide social. Se sabe que a finales del siglo XVIII, la población de la parte oriental de La Española era mulata y negra en más del 80%.

 

Como en toda América Latina, los movimientos independentistas fueron llevados a cabo por una minoría burguesa criolla, que por un lado buscaba la independencia de España, Portugal o Francia, pero que por otro lado era europeizante. Este es el motivo por el que en muchos países latinoamericanos existen personas que no se consideran ciudadanos del país de pleno derecho como se puede comprovar en el caso boliviano. Evo Morales, aunque muchos no lo vean así, lo que está haciendo es corregir el desequilibrio social que ha dejado tras de si la colonización para muchos pueblos indígenas.

 

En nuestro país este problema lo encontramos al estudir la biografía de Juan Pablo Duarte, uno de los Padres de la Patria. Si analizamos la independencia como un movimiento heterogéneo, en el que existía la lucha de clases, la historia oficial de Duarte puede resultar confusa y contradictoria. En muchos documentos aparece una imagen humilde y mesiánica del patricio, cuando en realidad Duarte pertenecía a una familia burguesa de la época ¿Qué hijo de familia humilde de aquellos tiempos podía enviara su hijo a estudiar a Inglaterra, Nueva York, Francia o España?

 

Resulta sorprendente creer que los trinitarios tuviesen una visión de igualdad para todos los dominicanos cuando todos sus integrantes eran criollos. De hecho, en el "Juramento Trinitario", en ningún momento se hace referencia a la composición étnica, sino que se elude con frases ambíguas como esta: "Los dominicanos son un pueblo con identidad propia, que los hace dignos de la independencia política". Personajes, mulatos y negros, como Francisco del Rosario Sánchez, Mella o los hermanos Puello, fueron incorporados con posterioridad, para conseguir un mayor apoyo social a la causa. A pesar de lo que digan los libros ahora, se deduce que en la ideología de Duarte no se tenía en cuenta la composición étnica del país, ni la igualdad de todos los ciudadanos.                

 

El sistema estratificado que ha dejado como legado el colonialismo y el imperialismo crea maneras de pensar e ideologías muy difíciles de modificar en sociedades estáticas en donde los movimientos sociales son muy complicados. El resultado ha sido la aparición de lo que se conoce como "mentalidad colonial". Los sistemas de pensamiento y de comportamiento humanos no son aleatorios, sino que se sustentan en una base cultural ¿Han pensado algunos de ustedes en la fuerza que tiene la envidia en nuestra sociedad o en el mito del Bacá? Ambos son mecanismos niveladores creados para devolver a aquel que se salta las reglas sociales a su puesto teórico, por eso el Bacá está asociado a la gente de piel más oscura.

 

En América Latina, el resultado de la colonización es una sociedad con "estructura piramidal" en la que lo hispano (blanco) se asocia al poder y al desarrollo, y lo negro e indígena a la pobreza y la incultura. J. S. Furnivall, pensaba que las sociedades plurales, como la caribeña, formadas por colonizadores europeos, esclavos africanos, sus desendientes, más los inmigrantes asiáticos, estaban destinadas al conflicto y la inestabilidad, puesto que eran creaciones occidentales, con escasa cohesión social, únicamente económica. Furnivall se equivocó en parte, ya que no consideró que el racismo pudiese resultar un buen mecanismo de cohesión social.

 

Al crear la identidad de muchos países desde el punto de vista étnico (europeo), se conseguía al mismo tiempo que los individuos se discriminaran entre si, dividiendo a la población en referencia a lo europeo, pero permitiendo que una minoría criolla mantuviese el poder sin muchas complicaciones.

 

La interdependencia económica heredada de la colonización ha hecho que la mayoría de la población no se cuestione la estructura social establecida, ya que a pesar de la independencia política, el colonialismo cultural continuó como se puede observar en Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia, México, y en muchos otros países sudamericanos. A diferencia de los colonos españoles y los portugueses, los británicos y los franceses, casi no se mezclaron con los autóctonos, por lo que resultaba fácil abandonar el país cuando éstos eran minoría en caso de conflicto, como ocurrió en Haití.

 

Cuando se produce la independencia en la República Dominicana, los mulatos en su gran mayoría y los negros, continuban siendo pobres, porque se trataba de una sociedad con escasas posibilidades de ascenso social, en donde la propiedad de la tierra, dedicada a la agricultura y la ganadería (hatos) se concentraba en manos de los criollos. Esta desigualdad material es clave a la hora de estudiar la manera de ser del dominicano en relacion al materialismo. El dominicano, por tanto, puede pesumir de color de piel o de dinero.

 

En un pais, como RD, en donde la clase media no existe, el resultado ha sido una minoría "criolla" que tiene el poder y una mayoría mulata y negra que sigue un proyecto de nación que no se adapta a su fisonomía. Esta falsa identidad provoca que tanto, mulatos como negros, busquen adaptarse a una identidad que no les identifica y que cuestiona su plena dominicanidad. Este hecho es el que se observa en el reportaje "Pelo bueno, pelo malo", en donde la mujer dominicana se obsesiona con su pelo. Se busca tener el pelo liso/bueno para encajar en el canon de belleza que propugna nuestra visión identitaria. En Filipinas ocurre algo similar con las cremas blanqueadoras, muy populares en el país, a pesar del peligro que suponen para la salud.

 

Los comentarios que aparecen en el documental son hipócritas y tremendamente ignorantes. Mientras una europea con el pelo rizado, sigue siendo igual de blanca, una mulata o una negra con el pelo liso, aparenta menos negra de lo que es. Del mismo modo, cuando los mulatos y los negros se dejan el pelo rizado, su apariencia es percibida como más africana/haitiana, y eso no está considerado como bello en el imaginario colectivo dominicano.

 

En nuestra cultura, la belleza está muy relacionada al canon europeo: blanco, de pelo liso y de nariz perfilada, y en contra de lo negro y todo lo que eso conlleva. Según Leonardo y Durero, la belleza es una cuestión de proporciones.

 

Nuestra aversión a la palabra negro es tan grande que para evitarla nos hemos inventado definiciones como color indio claro, indio oscuro, canela, trigueño, café, chocolate, etc. Es muy cierto aquello de que "el dominicano tiene el negro detrás de la oreja". La ignorancia y nuestro rechazo a la "negritud" nos impiden ver que la costumbre de "derrizarse" en la Republica Dominicana tiene una relación directa con nuestra distorsionada identidad. 

 

Alcides Pimentel Paulino

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Antonio 26/03/2009

Alcides,necesito contactar contigo,te dejo mi mail.Saludos!

Antonio 27/03/2009

Mi mail es apalacin arroba gmail punto com

juan pineda 19/11/2012

Mi gran disculpa, Soy dominicano y pienso que el escritor de este material esta muy equivocado y falto de informacion con relacion a la historia nuestra. por favor que se documente bien, antes de
publicar cosas que no son.